La oficina del bosque

Un día la pequeña ardilla fue a correos a enviar una carta,  después de que el amable cuervo le pesara el sobre y le estampara el sello, le dijo: “es gratis, no te preocupes ardilla, llegará en un día o dos a su destino”.
A la ardilla, le sorprendió la oferta, pero como no le iba a costar nada salio tan contenta de la oficina. Como es lógico, la simpática ardilla volvió a esa oficina, cada vez que tenía que enviar algún correo. Sorprendentemente, según pasaban los días a la suertuda ardilla le ofrecieron más y más servicios en esa maravillosa oficina.

Nuestra querida ardilla buscando la oficina

– ¿Que las páginas amarillas no le llegaban a su madriguera? ¿ No necesitara un buscador para encontrar bellotas, no? Tranquila que le buscamos lo que quiera un santiamén!-le decían- Y no se preocupe por el coste, es un servicio de la casa para nuestra clientela del bosque.
– ¿Quiere usted que le guarde sus documentos, señora ardilla? ¿Y sus fotos? Tenemos un servicio de consigna muy seguro y gratuito, al que además podrá acceder cuándo y dónde quiera. Y por el mismo precio le damos la opción de ver los vídeos que quiera! No se preocupe usted de las heladas en invierno, tendrá todo muy bien guardadito!
– ¿Quiere usted que le guarde los contactos de sus amigas del bosque más queridas y los familiares del bosque verde? Sin coste alguno, oiga! Y además los consulta tranquilamente desde el móvil!
– ¿Que necesita un mapa para no perderse entre los árboles? Nada, nada le ofrecemos uno, en 3D que incluye hasta GPS para que salte cómodamente de roble a roble, y… sí claro que si! Actualizado hasta a las más nuevos brotes de pino! Y como siempre sin que le cueste una mísera bellota!

Claro, con esas ofertas hubo muchos otros animales del bosque que comenzaron a frecuentar esta oficina, osos, patos, búhos… hasta las trabajadoras hormigas se acercaban en largas colas! Fue tal el éxito que hasta empresas de cucarachas se instalaron a trabajar en la misma oficina e incluso los colegios y administraciones del bosque comenzaron a usar sus servicios!  Gracias al progreso que supuso esta oficina surgieron más iniciativas que ofrecían servicios igual de necesarios, algunos se comenzaron a llamar “redes sociales” y los animales del bosque las usaban para compartir fotos y decir qué tal estaban a sus conocidos, para hablar instantáneamente de lo que ocurría al momento en el lugar más concurrido de la selva, o para hacer llamadas telefónicas de monte a monte, e incluso permitían buscar pareja sin ni siquiera tener que aprender las danzas de apareamiento habituales!
Una joven topa, que seguía en sus túneles y el anciano ñu que era muy cascarrabias como para cambiar de hábitos fueron los únicos que siguieron sin aparecer por la oficina. Pero ni así se escapaban de escuchar todos los días las bondades del nuevo sistema. Al pobre ñu lo atosigaban con las ofertas tan increíbles que hacían desde la oficina,  y a la topa no paraban de repetirle el buen servicio que ofrecían, que no había alternativas y lo atrasada que era por seguir viviendo bajo tierra.

El bosque de nuestra querida ardilla

A nuestra querida ardilla, en cambio le gustaba tanto la oficina que no podía tenerla fuera de su vista, así que ni corta ni perezosa construyó su casita lo más cerca posible y con un altavoz enoooorme se dedicaba a contar a aquel animalito que quisiese las bondades de la oficina.
No, queridas amigas, no os voy a decir dónde se encuentra esta maravillosa oficina, pero viendo la cantidad de clientes que tenía, empezó a controlar poco a poco a todo los animales del bosque; los búhos dejaron de cazar por la noche, ya que la aplicación les decía dónde y cuándo estaban los ratones danzando. Las ranas ya no se cambiaban de charcas, porque el mapa les decía que había mucho tráfico por los senderos por los que saltaban, los gorriones en cambio empezaron a vivir de forma sedentaria, sin buscar mucha comida fuera de su nido… tenían una aplicación que les proporcionaba un buen pienso y a un precio imbatible!

Querida lectora, querido lector: este cuento todavía no ha acabado, y nos corresponde a nosotras buscarle un final…
¿Conseguirá la oficina que todos los habitantes del bosque usen sus servicios y convertir todo en una gran, eficiente e increíble oficina dónde todos los animalitos vivirán felices y contentos?
o
¿Conseguirán los animalitos del bosque salir de las garras de la oficina y volver a ser libres como la topa y el cascarrabias del ñu?

En nuestras manos tenemos la respuesta! Si, si… en esa misma pantalla desde la que estás leyendo este cuento!
Sal de las garras del gran Google!
Busca alternativas, hay muchas topas y ñus que te pueden echar una mano! 😉

Foto de Ardilla: De Gerardo Noriega - Trabajo propio. Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace
Foto Bosque: De Malene Thyssen - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace

 

Anuncios

Hiperconsumo

Echarle un vistazo al vídeo, por favor.

No se oye ninguna voz, sólo un poco de música, estar tranquilas/os.

Son seis minutos, nada más.

Dedicárselos. 

 

¿Se puede decir tanto sobre la estupidez y crueldad de nuestra sociedad de hiperconsumo en menos tiempo?

¿Alguien piensa que esto puede seguir así? 

 

¿Cuántos esclavos tienes?

Hemos oído muchas veces el tema de la huella ecológica, la huella hídricahuella de carbono… para referirnos al impacto que causa nuestro modo de vida en los recursos naturales.

La huella de carbono, por ejemplo, nos muestra la cantidad de toneladas que emite cada una de nosotras por año. La media anual mundial es de alrededor de 6 toneladas de CO2eq aunque existen grandes diferencias entre unos países y otros. La tasa de emisión media per cápita  de los países desarrollados es de 12,8 toneladas de CO2eq, mientras que en la mayoría de los países en desarrollo, la huella anual per cápita no supera las 2 toneladas.

Ahora, disponemos de otro indicador, que nos hace reflexionar acerca de si existen esclavos actualmente. Realmente este indicador no responde a la pregunta de si existen esclavos en ni a la situación de la esclavitud en el mundo; sino que le da una vuelta y nos pregunta acerca de esos teléfonos de última generación, esa nueva camiseta de tu marca preferida, o el ordenador con el que estás viendo este post.¿Están hechos por esclavos todos esos bienes?. Evidentemente no son los “esclavos” los que están en la sección de diseño o márketing en Silicon Valley; pero sí en las cadenas de montaje, en el lugar de procesamiento de las materias primas, o en los campos de cultivo dónde se obtiene el algodón.

Al hilo de esto, hace unos días salió en prensa una noticia relativa a  Apple y el uso que hacen de compañías satélite como Foxconn, en las que no se respeta ningún tipo de derecho de las personas trabajadoras (un periodista en la cadena de montaje del iphone5). Este tipo de empresas trabajan no sólo para Apple sino para la mayoría de empresas tecnológicas que conocemos. (Si queréis saber algo más del tema os recomiendo leer el post de Mikel Mugarza: La manzana tiene bicho)

La organización Slavery Footprint, ha sacado una aplicación en la que puedes calcular la cantidad de seres humanos esclavizados que trabajan para que tu nivel de vida no cambie.

 

Te atreves a hacer la encuesta? Es una encuesta muy entretenida, y con opciones curiosas que te van explicando conceptos de mucho interés (en inglés, eso si).

Cuántos esclavos trabajan para tí??